27.10.11
Día 9: Uno con una excelente versión cinematográfica
En un estido estricto no es un libro sino siete y no es un libro, sino un comic. No obstante, por eso me pareció fantástico como lograron llevar el espíritu de un comic que incluye muchas alusiones a los videojuegos y conseguir que los efectos del mismo se trasladasen a una película sin perder la alegría y el "punch".
Además la historia consigue ser una alegría perfecta de todo lo que cargamos dentro, de dejar ir el pasado y una bonita parodia de los estereotipos más exitosos de la cultura pop.
7.8.10
El Amor Es La Mejor Venganza
21.6.10
La maldición de Bambi y de Simba
27.5.10
Reflexiones varias e infundadas
3.5.10
Mentiras y reafirmación del egoísmo
22.2.10
En el jardín de los cerezos, cortaste niña aquella flor
En la medida de lo posible trato de ceñir mi experiencia cinematográfica a las comedias románticas y películas de fantasía en las que todo termina bien. Soy fan de los finales felices, de las sonrisas al final, del happily ever after.
3.2.10
La opinión que nadie pidió
4.1.10
La Máquina Del Tiempo

Yo confieso que desde niña me gusta leer. Que mis gustos de lectura no hayan incluido jamás a clásicos como Víctor Hugo o Julio Verne, lo veo más como una falta de accesibilidad material o descuido materno que otra cosa. Pero no me arrepiento. Tampoco es que uno pueda tomar alguna especie de crédito por leer "Las Aventuras del Ratón Camembert". La verdad, es que yo leo porque me encanta el chisme, así que leo principalmente novelas, los ensayos cuando tratan sobre temas que me importan (que en general son más novelas) y un par de columnas de chismes políticos. El resto de la literatura universal me pasa de largo y sin mellar en mi intelecto (paupérrimo).
18.12.09
De la navidad, las vacaciones y el fin del mundo
21.9.09
The Reader, Il Mostro
En algún punto de mi vida establecí que ODIO las películas sobre la segunda guerra mundial, estoy harta de judíos buenos muriendo a manos de alemanes malvados. Porque en el cine todos los judíos son buenos y todos los alemanes son malos. Y de nuevo, nadie me advirtió que la película era sobre nazis.
Y como siempre, a mí me dicen "ve esto" y corro a verlo. Lo que ha degenerado en episodios irrisorios y bastantes derrames de bilis, como cuando me dijeron que "La Vida es Bella" es una gran película y yo terminé convencida de que la vida no sólo era bella, sino que había que organizar un suicidio colectivo ipso-facto.
Total que "The Reader" o como su excelentemente traducido título lo indica "Una Pasión Secreta" es una película de nazis. Corrijo, de seis nazis. Corrijo, de una nazi. De una judía buena y una alemana malvada. Corrijo: de una judía sedienta de venganza y una alemana ignorante. Corrijo: de un niño de 15 años que se involucra con una mujer mucho mayor que él, quedando trastornado de por vida, incapaz de sostener relaciones sentimentales satisfactorias con mujeres.
Si sigue leyendo y no ha visto la película, se le va a "spoilear" la película. Abandone el blog de inmediato.
"The Reader" es la historia de una mujer a la que le gustan las historias, pero no sabe leer. Avergonzada por este hecho, se gana la vida desempeñando diversos trabajos con diligencia. Es tan responsable que la promueven, pero incapacitada por su ignorancia y queriendo ocultar la misma, decide renunciar y buscar un nuevo trabajo. Es así como se une a las SS como guardia en el campo de concentración de Auschwitz. Al término de la guerra se ve envuelta en un juicio donde una sobreviviente de los campos la reconoce como una de sus carceleras y la acusa de seleccionar cada semana a 10 mujeres para enviarlas a su muerte y de dejar que 300 mujeres mueran encerradas en una iglesia durante un bombardeo.
Hasta aquí nuestra alemana cumple fielmente con el papel de mala. Pero ella sólo cumplía un trabajo. Existe la atenuante en alguna parte de la película en que todos comprendemos que en realidad ella no decidió sola el dejar morir a las 300 mujeres, es más, que ni siquiera sabe leer y que quizá no comprende el alcance de sus actos.
En una de las escenas finales descubrimos que no hay nada más falso. No existe atenuantes, todos sabemos lo que hacemos, conocemos las consecuencias. Pero no es maldad, es una indiferencia ante un mundo que de todas formas no tiene un lugar para nosotros. Las interpretaciones que se puedan dar a nuestros actos a partir de los hechos son meramente circunstanciales. Por lo demás, sólo uno conoce sus propias motivaciones.
"Aprendí a leer" es la declaración que da la acusada al terminar su condena. Uno no aprende nada, porque sabes de antemano lo que estás haciendo. Un retrato humano de la desesperanza, de la indiferencia y del sentimiento más inútil y humano de todos: la vergüenza.
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Y el sábado vi "Il Mostro", película de Roberto Benigni, viejísima, sobre un perdedor total que por sus excentricidades es confundido con un asesino en serie.
Nuevamente vemos a un individuo sin lugar en la sociedad, a quien se le imputan interpretaciones varias sobre acciones que tienen orígenes completamente circunstanciales (muchos bastante cómicos). Altamente recomendable y reivindica a uno de mis directores más odiados por su farsa de decir que la vida es bella en una película donde demuestra que no lo es.
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El punto es, porque siempre debe existir un punto, que no es posible dar interpretaciones a los actos del otro. Siempre será desconocida esa "otredad" en la que el otro incurre por el simple hecho de tener una conciencia propia. Y sin embargo, constantemente cargamos de significados las acciones y palabras de los demás, como si de verdad fuésemos capaces de comprender y de entender.
17.9.09
Revolutionary Road
Aún cuando los mexicanos y latinos en general son cosa corriente ya en muchos países de Europa y hay nacionalidades mucho más exóticas que la nuestra, me sucedió algo, que si bien no fue un "latin effect" per se, resultaba bastante cómico (al menos para quienes lo observaban desde fuera).
Si bien, en la universidad éramos más de 500 estudiantes de intercambio, y sólo un reducido número de representantes de Finlandia, parecía que yo tenía un letrero de "Asilo a Fineses" pegado al trasero, porque a donde iba salían finlandeses. En un principio pensé que era una coincidencia extaña, y lo atribuí a que como son los más al norte del planeta, la vista de cualquier piel morenita les debía incitar la curiosidad. Pero cuando salimos de vacaciones me di cuenta de que no importaba en que ciudad de Europa estuviera, si un hombre me hacía propuestas indecorosas, lo seguro era que fuera de Finlandia. El colmo fue cuando conocimos a la selección de basquetbol de ALEMANIA y el guey que me tiró el calzón era de... es innecesario repetirlo.
Ahí era mi oportunidad para tener un hijo de ojo azul, pero no, estaba yo perdidamente enamorada del Innombrable y su prietez, así que ni modo, me tuve que fajar las faldas y decirles que no, que no me quería acostar con ellos y que no importaba que fueran guapísimos o que hacer el amor fuera algo realmente sencillo.
(Un bato me propuso sexo con ese irrefutable argumento).
Lo raro es que a mí, me gustaban los alemanes, pero esos hijos de Carlo Magno no me volteaban a ver. Oh, sufrí mucho. Yo que deseaba añadir un bábaro a mi colección de hombres, me tuve que conformar con un bato de Tampere. Ni modo.
Ayer vi Revolutionary Road, lo que nuevamente vino a cimbrar mis ideas del matrimonio: quizá no es ese paraíso que los comerciales de La Lechera y Filadelfia insisten en hacernos creer posible, quizá realmente existan personas que sienten que su vida acaba cuando de repente se ven junto a alguien de por vida, o que no encuentran emoción en cambiar pañales, preparar papillas y escuchar las mismas peroratas de siempre sobre un trabajo que te consume y la hipoteca.
Me dejó con la certeza de que aún en una relación, uno debe ser independiente y me deja de frente a una realidad que se modifica constamentente. Muchas veces he querido agarrar mis chivas e irme a vivir a Europa: no por la cultura, o por el nivel de vida, sino por los hombres. No casarme nunca, y dedicarme solamente a tener amantes de ojos azules o clones de Michael Ballack.
Pero pienso que la humanidad es humanidad aquí y en China (y en China es quizá 1,600 millones de veces más humana), y que para lidiar con las rarezas de alguien bien se puede hacer de este lado del charco, que de aquél. No tengo expectativas de un sólo estilo de vida para ser feliz, nunca las tuve: además la decadencia y la desesperanza me llaman y me llenan. Pero coincido con que Revolutionary Road es una gran película, con un final que ni siquiera alcanza a ser triste, sino llanamente humano. Y claro, reconozco también que un día, termine muriendo lentamente en un matrimonio más, como los hay miles, preparando dulces de leche condensada y horneando panecillos.
20.8.09
I don't need a nicotine patch, Penny; I smoke cigarettes.
La película tiene el encanto de contar con una narrativa diferente: una voz en off narra aspectos mundanos de un personaje sin mayores encantos. El personaje, quizá, menos poético o adecuado para protagonizar una historia: un auditor de impuestos, sin amigos, sin pasatiempos y aparentemente sin pasiones, futuros perfectos.
En un símil con la película de Amelie (que también es de mis favoritas), cuenta una historia de gente común en la que los hechos extraordinarios que los llevan a conocer el amor (encontrar un tesoro de un niño de nueve años, o descubrir la inminencia de nuestra muerte a través de la voz del que nos escribe) y a emprender acciones que los saquen de su ensimismamiento para descubrirse a sí mismos.
No obstante, hay una magia especial que me llama la atención, mientras que Amelie se centra en una fotografía casi poética y efectos especiales que permiten conocer los sentimientos de los personajes, Stranger Than Fiction mediante frases contundentes y cortas logra transmitir posturas completas ante la vida.
En un momento, Karen Eiffel, se encuentra pensando como matar al personaje principal de su novela. Su asistente, le ofrece parches de nicotina para que deje de fumar. La respuesta es magnifica: "No necesito un parche de nicotina, Penny; fumo cigarrillos".
Es una respuesta contundente ante las soluciones que nos ofrecen los terceros para mejorar nuestra vida. El que fuma, lo hace porque quiere fumar. El que está en una relación absurda, lo está porque quiere estarlo. Uno, que está triste, lo está y no necesita que vengan a decirle "deberías sentirte mejor". No, uno no necesita sentirse mejor, necesita sentirse mal, dejar que esa pequeña tragedia de las violetas secas en el balcón, la relación que no funcionó, el sentimiento de pérdida o abandono, florezca dentro de uno, se abra, nos maraville con los matices de un dolor pertinaz y finalmente se marchite.
Obviamente la película tiene un final feliz. El amor triunfa y no es un triunfo sencillo, es una victoria que se arrebata a uno mismo. La escritora, eventualmente, deja de fumar. No por los parches, sino porque ya no le era necesario.
Cuando de nosotros surge la convicción de estar bien, lo estamos. Pero necesitamos un poco de desgracia para lograrlo.
17.8.09
La misión
Mi mamá y su amiga se pusieron a platicar de no sé que cosas, alguna arbitrariedad sobre los hombres y lo infelices que son, que es el tema del que hablan casi todas las mamás con las amigas y que no quieren que uno escuche.
Para que yo no escuchara me pusieron la película de La Misión.
Corte a: tengo un trauma con la música de esa película.
La historia de un sacerdote buena onda que trata de mejorar la vida de indígenas con grandes valores morales, la trasnformación de un "pecador" encarnado por el santísimo Robert De Niro y la maldad de las instituciones.
En una de esas, hasta podría ser una película pro-hippie si no fuera porque es una producción inglesa.
La Misión es LA película por excelencia para demostrar que el género humano no vale nada. Seguro la rento hoy o mañana. Además, sale mi amor Jeremy Irons y todos mueren al final. ¿Qué hay mejor que eso?
19.6.08
La vida que se va, la chica más triste en jamás sostener un martini y el cielo vainilla
Vicente Leñero tiene un libro maravilloso que se llama "La vida que se va", en el que la protagonista relata su historia girándola cada vez que tuvo que tomar una decisión. Así, decide huir con el hermano de su marido y convertirse en la esposa de un pianista mientras ella traduce, o bien, etcétera. Como lo relató Bestiaria en alguna ocasión, las mujeres somos especialistas en soñar despiertas, en pasar horas definiendo como hacer factible la fantasía. De ahí, viene lógicamente la relación de esta chica, y la peli de Tom Cruise (quisiera ser muy culta e indie como el resto de la humanidad para decir que vi "Abre los ojos" y que me gusta mucho más, pero... bueno, si mi abuela tuviera ruedas sería bicicleta): también él decide y regresa a un punto determinado para cambiar su historia.
Afortunadamente uno no tiene conciencia de estas cosas, al final, son tantas las decisiones que uno toma, y cualquiera de ellas puede arruinarte el destino. De eso hablaba Milán Kundera en "La insportable levedad del ser". Y es que decidimos sobre bases tan precarias, basándonos en casualidades, en accidentes, en creencias infantiles.
6.4.08
Claroscuro
Me gusta comer nachos y palomitas con vinagre.
Buen inicio de semana.
25.1.08
El fino arte de desgarrarse las vestiduras
- El primer paso, of course, es determinar si la estrellita estrellada realmente vale nuestras lágrimas. Nada de andar lloriqueando por los rincones por un auténtico don nadie (así, en minúsculas), por favor consulten el IMDB, Perez Hilton o ya de perdido, el Hola. Las celebridades nacionales, por desgracia nunca mueren y si lo hacen, tienen el mal gusto de morir de viejos, con lo que no conmocionan a nadie.
- En segundo lugar, deben enterarse de TODOS los detalles escabrosos. No es morbo corazones, es simplemente precaución. No queremos que nos arruinen el café con imágenes mórbidas y como el pueblo en general suele regordearse en la descripción detalladamente escatológica de como lo encontraron, lo mejor es estar prevenidos para que al escuchar los detalles puedan poner cara de circunstancia.
- El tercer paso, es ponerse unas gafas oscuras. Entre más grandes, mejor. Y vestir de colores oscuros: el gris oxford y el azul marino son altamente recomendados. Eviten el negro, es únicamente un celebrity. Si pueden irse de fiesta por la noche para tener una apariencia ojerosa, es aún mejor. Nada de lloriqueos, se trata de mostrar cierto grado de afectación... pero sin caer en exageraciones.
- A continuación deben documentarse sobre la carrera del muertito. Nada más triste que alguien que se queja de la muerte del cantante de INXS, Jim Morrison. No todo flaco greñudo se llama igual, así que ojo.
- Para finalizar, limiten sus comentarios a "como toda pérdida de una vida humana, lamento mucho su deceso" y cierren la boca. Nada de caer en actitudes anacrónicas y relatar como cambió nuestras vidas con sus actuaciones, para empezar nadie lo creería y sólo consegurían una nota como esta. Bueno... exagero, ustedes no son Travolta.
Besitos fonkis desde un medio día bohemio en el que rezo mi rosario de cuentas infelices, que calla más de lo que dice... pero dice la verdad. Lo más increíble de este post es que el soundtrack que lo acompaña fue producido e interpretado por Joaquín Sabina.
17.12.07
Yo es otro
Hé aquí nuestro post de regalito. Besitos fonkis.
Bukowski dijo que algunas personas nunca se vuelven locas, sus vidas deben ser horribles. Confiamos en que tuvo razón, porque a final de cuentas no se puede simplemente aspirar a una gran televisión, a una familia, a un trabajo, lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Buena salud, colesterol bajo y seguro dental.
Hay algo más allá del ideal y de la convención, ese punto medio en el que no deberían de ser necesarias las justificaciones para sonreír, para ser o para detenerse cinco minutos sin tener una razón aparente. Finalmente, no todo es una elección y no todo debe tener una razón de ser. Hay en la capacidad de perder la conciencia y de enloquecer poco a poco, cierto atisbo de libertad, que podría o no hacernos mejores y más felices. A fin de cuentas, eso tampoco importa.
Que la locura, también llene tus días y que trascienda tu libertad a los ideales.
21.10.07
It's so broken, his poor little heart
Mi mamá elige las películas por los títulos.
Corolario: cuando tu mamá elige las películas por los títulos es muy probable que termine muy molesta cuando ve cosas como "Constantine" y que jamás se atreva a ver algo como "La Risa en Vacaciones".
Total que sin muchas esperanzas - no soy fan del señor Sandler, pero eso tiene que ver más con mis traumas personales que con sus películas -, entramos. Me gustó la entrada de la película, la música (la canción de salida es un cover de The Who, interpretado por Pearl Jam) y de pronto estaba al borde del llanto, conmovida, asintiendo cuando alguno de los personajes exponía sus puntos de vista. Carajo, que buena película.
Te estruja, te hace pensar en que la tristeza es mucho más que un par de lagrimitas puñeteras, que verdaderamente todos la vivimos de una forma diferente, que las conductas que a otros parecen estrafalarias, pueden ser lo único que tengamos en nuestras manos para sobrevivir. Cada dolor, en cada persona, duele de distinta forma. Y no hay consuelos que valgan, no hay fórmulas mágicas para superarlos o para decir "basta".
La película me pareció fuerte, me dejó un poco devastada. Estoy en desacuerdo con la línea de uno de los personajes que dice "esos monstruos, nos arrebataron a nuestra hija", aunque supongo, que si un familiar mío hubiese muerto en el 9/11 también lo odiaría. Hey, no me juzguen, soy mortal y la mortalidad implica la capacidad de albergar sentimientos políticamente incorrectos. Así como creo que muchos musulmanes odian a profundidad a los estadounidenses porque llegan a bombardearles las ciudades y a matarles los padres y los hijos. En fin, me desvío. A lo que voy, es que no era necesario puntualizar lo de "monstruos", porque es tan terrible que tu hija muera en un ataque terrorista, como que una bomba tirada desde un avión mate a familias enteras. ¿Vale?
Fuera de eso, la película es el mero hit. La alternativa base para todos los que no quieren ver la misma película de terror del año pasado, nomás que "más sangrienta" o la comedia donde la adolescente se queda atrapada por error con su ídolo de la juventud en una isla desierta. Si viven en ciudades pequeñas donde el estreno del siguiente año, es "Lo que el viento se llevó", vayan al cine. El resto, puede conseguirla en su videoclub de confianza.
Les dejo el videito:
