25.1.08

El fino arte de desgarrarse las vestiduras

En la mañana me di una vuelta por el mundo del bló y la internet. Ah, que bonito y reconfortante es saber que la última muerte inexplicable de los actores de Hollywood no nos pasa de noche. No señor, faltaba más.

Sin embargo, me preocupa que algunos de ustedes, pequeños e imberbes desconocedores del mundo del glamour y el bien ser, no reaccionen de manera adecuada. Es decir, hay algunas reglas no escritas sobre el protocolo a seguir cuando uno se entera de algún suceso de ese tipo. Aquí no queremos flores llenas de mocos y lágrimas a las puertas de la casa del difuntito, además de innecesarias, seguro que irían a comprar claveles y cempazuchitl, ni siquiera serían tan chic como para ir por algunas orquideas o tulipanes negros, que son mucho más ad hoc. He aquí la guía básica para afrontar tales situaciones sin perder el glamour:

  • El primer paso, of course, es determinar si la estrellita estrellada realmente vale nuestras lágrimas. Nada de andar lloriqueando por los rincones por un auténtico don nadie (así, en minúsculas), por favor consulten el IMDB, Perez Hilton o ya de perdido, el Hola. Las celebridades nacionales, por desgracia nunca mueren y si lo hacen, tienen el mal gusto de morir de viejos, con lo que no conmocionan a nadie.
  • En segundo lugar, deben enterarse de TODOS los detalles escabrosos. No es morbo corazones, es simplemente precaución. No queremos que nos arruinen el café con imágenes mórbidas y como el pueblo en general suele regordearse en la descripción detalladamente escatológica de como lo encontraron, lo mejor es estar prevenidos para que al escuchar los detalles puedan poner cara de circunstancia.
  • El tercer paso, es ponerse unas gafas oscuras. Entre más grandes, mejor. Y vestir de colores oscuros: el gris oxford y el azul marino son altamente recomendados. Eviten el negro, es únicamente un celebrity. Si pueden irse de fiesta por la noche para tener una apariencia ojerosa, es aún mejor. Nada de lloriqueos, se trata de mostrar cierto grado de afectación... pero sin caer en exageraciones.
  • A continuación deben documentarse sobre la carrera del muertito. Nada más triste que alguien que se queja de la muerte del cantante de INXS, Jim Morrison. No todo flaco greñudo se llama igual, así que ojo.
  • Para finalizar, limiten sus comentarios a "como toda pérdida de una vida humana, lamento mucho su deceso" y cierren la boca. Nada de caer en actitudes anacrónicas y relatar como cambió nuestras vidas con sus actuaciones, para empezar nadie lo creería y sólo consegurían una nota como esta. Bueno... exagero, ustedes no son Travolta.

Besitos fonkis desde un medio día bohemio en el que rezo mi rosario de cuentas infelices, que calla más de lo que dice... pero dice la verdad. Lo más increíble de este post es que el soundtrack que lo acompaña fue producido e interpretado por Joaquín Sabina.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

te sere sincero... yo hasta que me comentaron que " al güasón se lo habia cargado el payaso" fue que ya indague mas de el...ni modo, esperemos que haya dejado una buena actuacion

Anónimo dijo...

Oh, a mí sí me gustaba. Aunque francamente su vida privada me daba lo mismo, lo que no comprendo es básicamente porque todos de repente sienten tanto dolor.

De acuerdo a la reacción de los medios, deberían exhumar a Kurt Cobain y a Jim Morrison trasladarlos hasta Australia y ponerlos en la tumba de Heath. Para así poder honrarlo adecuadamente.