19.8.11

Olivia y Fauxlivia

Falta un poco más de un mes para que regrese Fringe. Y yo soy bien fan de Fringe. Soy bien fan de todas las telenovelas, err, series que dirige JJ Abrams porque siempre se las arregla para que en materia emocional, a sus personajes todo les salga mal.

Mi última favorita (Fringe) se ganó mi corazón cuando vi a Olivia Dunham llorar mientras quitaba las sábanas de su cama, luego de encontrar la playera de Peter Bishop en su lavadora.

Al final, no son los grandes descubrimientos (la mujer en la cama del otro, sorprendidos en el acto) los que trastocan nuestra rutina. Son pequeños detalle. Sutiles indicaciones de que nuestros sueños se han roto: la playera del bato, el que olvida nuestro cumpleaños. No es que uno no quiera ver su realidad, es que de repente te recuerdan de lo que no tienes, de lo que nunca tendrás.

Por eso llora Olivia junto a la lavadora. Porque en el mundo de Fringe (como en el mundo de Lost en su momento) se ha clasificado a las mujeres en Olivias y Fauxlivias. Las Olivias del mundo que no se maquillan, que tienen miedo, que son intensas (oh, que gran pecado) y las Fauxilivias que son felices, que van por el mundo sonriendo y se tiñen el cabello de rojo y se hacen tatuajes. Que son atrevidas y coquetas y no dudan en utilizar su "vagenda".

Y las otras, que lloran junto a la lavadora.

Es cierto que todos los hombres no son como Jack y Sawyer, sino más bien una gama bastante aburrida de grises entre ellos, tampoco las mujeres son todas Olivias y Fauxilivias, sino puntos intermedios o extremos en su caso. Pero es un buen esbozo.

Es un esbozo que más allá del fin del universo te deja pensando en por qué el personaje llora. Te permite identificarte.

Una vez, un amigo de la plaza Goitia del pueblo, espetó a otro fulano (que se burlaba de que las mujeres veían telenovelas) sobre como las mujeres suelen retratarse a sí mismas en las historias que siguen, estableciendo juicios sobre como hubieran actuado ellas. Yo pienso que en el fondo todos hacemos lo mismo con el género de nuestra preferencia: y que los fans de Game of Thrones están convencidos que ellos hubieran podido salvar la cabeza de las intrigas de Cersei Lannister actuando de diferente forma.

Pero lo cierto, es que de una historia o de otra, lo que nos apasiona es decir "ey, yo sé como se siente eso" y por eso somos asiduos a las series, a las telenovelas, a los audiolibros y al radiopasillo. Porque queremos en nuestra cabeza reconstruir universos en los que no hemos participado.

1 comentario:

Fabricio Sans dijo...

No tengo idea de qué será Fringe pero es verdad que nos arraigamos la trama de las series porque vemos un poco de nuestra esencia en ellas, nos identificamos.
Me gustó la entrada.
:D