5.9.10

Estereotipos de hoy y siempre

El otro día platicaba con Marce vía messenger y en algún punto de la conversación le dije que la culpa de todo era de Juan Del Diablo. La versión interpretada por Eduardo Palomo, por cierto. Días más tarde, y como conjurado por el mismísimo demonio, el Innombrable me preguntaba sobre mi tipo de hombre. Sic.

En cuanto a los estereotipos físicos creo que el blog ha sido muy honesto: a mí me gustan blanquitos de ojos grandes y cabello oscuro. EL hombre es y ha sido por bastante tiempo Michael Ballack.

Ahora bien, existe otro ingrediente en la atracción que genera todo tipo de discrepancias físicas. Podría definirse como "la actitud", aunque encarna más aspectos. Lo cierto es que no deja de tener atractivo un hombre seguro de sí mismo, que pretende tener una vida llena de ocupaciones en las que las mujeres no figuran, y capaz de cualquier cosa. Lo malo, es que estos tipos suelen ser nefastos, pero en una visión romántica de tres pesos, las mujeres decidimos que estos individuos son una suerte de "Juanes del Diablo". Parte de lo cual es cierto.

Mi primer amor platónico era un greñudito sin pena ni gloria, ni mayor atractivo en la vida que traer el cabello largo y verse muy "rudito". Luego descubrimos que le gustaban los Back Street Boys y Dragon Ball Z.

Dragon Ball Z. Por dios.

Uno espera encontrar un mujeriego empedernido, fumador y alcohólico y le salen con canciones pop y animaciones japonesas. Debería existir una ley que prohibiera terminantemente a cualquier fan de la música pop verse medianamente rudito, traer el cabello largo, utilizar zapatos de casquillo, dijes con la A de "Anarquía" o playeras negras.

¿Pero qué tal cuando el "rudito" si te resulta todo un patán? Un tiempo, en que no tenía genuinamente nada mucho mejor que hacer, me decidí a salir con un patán en toda la extensión de la palabra. Un día nos citó a las tres que salíamos con él a la misma hora en el café de los buhitos. Nos sentamos los cuatro juntos y reconozco que una de las otras morritas me causó bastante simpatía. Era borracho sin remedio y cínico hasta decir basta. Terminé por botarlo debido a un aburrimiento mortal. Sí está padre llegar al café y descubrir que tienes competencia, y las salidas con sus amigos resultaban llenas de las anécdotas de sus parrandas anteriores y por lo tanto bastante entretenidas. Pero luego de dos semanas se pierde el encanto. A menos que tengas problemas con la bebida, se puede volver tedioso que el galán no te hable hasta la noche porque le amaneció a las 6 de la tarde.

Y es que Juan Del Diablo es de todos los personajes de ficción el mejor construido. Cumple con la expectativa de la mujercilla de ser un hombre rudo, decidido, determinado a defenderse contra el mundo y derribar los estatus sociales, pero tiene un gran corazón que sólo desea entregar a una mujer. A una sola.

En ese sentido, Lost es una gran serie. Kate se ve puesta a elegir entre lo que hay en la vida real, aunque reconozco que pocas veces con tan buen aspecto físico: por un lado el rudito con problemas de socialización incapaz de relacionarse, comprometerse y casi rayano en la sociopatía o el bato promedio por el que no sientes la gran cosa.

Por que lo que nos gusta, en realidad es lo que no podemos tener. Puesta en el predicamento de describir al tipo de hombre que me gusta, respondí con la mayor honestidad posible: quiero un hombre que físicamente me resulte atractivo y que al mismo tiempo me resulte interesante. No creo que sea mucho pedir, pero es que menos que eso es insuficiente.

Estaba viendo Jerry Maguire y la escena de cuando la morra le dice que se pueden pasar 10 años siendo amables pero sin realmente querer estar juntos, me trajo un poco de paz. Uno siempre se está culpando de las decisiones que toma. Y al final me he preguntado, que si no habría sido una estupidez no quedarme con alguien que no me quería y a quien no quería, pero con quien llevaba una relación relativamente estable y nel. Así: nel.

Al final por mucha amabilidad y cortesías que se tengan, se nota que el otro no te inspira, que los saludos son rutinarios, que lo que les une es más un miedo común a la soledad que sentirse plenos y felices al lado del otro y ¿cuántos años puedes aguantar eso? Es cierto que el amor no lo es todo en una relación, pero es indispensable.

Es sólo que me resulta tan dificil querer.

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