27.8.10

¿Y tú de que signo eres?

Invariablemente, cuando me hacen esa pregunta mi estima por la persona que la formula cae 3 puntos. En el colegio de monjas que no era de monjas siempre nos estaban diciendo que si nos preguntaban de qué signo éramos debíamos responder: "del signo de la Cruz". Ya saben porque éramos católicos, apostólicos y re-monos.

La verdad es que tampoco respondo eso, e invariablemente trato de salirme por la tangente.

Interlocutor: ¿Y cuándo naciste?
Dreide: "El 11 de julio".
Interlocutor: "Ahhh, entonces, ¿de qué signo eres?".

Porque aparte de todo, no sólo creen en esas cosas, sino que ni siquiera las conocen bien, pero me adelanto.

Dreide: "Del que tiene un circulito y una cruz encima".
Interlocutor: "¿Cómo?"
Dreide: "Mujer".
Interlocutor: "¿Virgo?"
Dreide: "Ahhhhhh... te refieres a eso".
Interlocutor: "¿Entonces no eres virgo?"
Dreide: "No."
Interlocutor: "¿Y qué signo eres?"
Dreide: "Cáncer".
Interlocutor: "Tssss, son bien conflictivos".

A ver gente, vamos aclarando algo. Yo no creo en lo que ustedes creen. Me parece demasiado simplista que toda la gente que nació el 11 de julio de 1980 tenga que compartir exactamente mi mismo destino, sentimientos y emociones. Cada humano trae una carga emocional particular dependiendo de su entorno familiar, social e inclusive de su carga genética. ¿Entonces por qué voy a ser igual que otro que nació a la misma hora en el mismo hospital? Ah, pero no se trata sólo de los que nacieron a la 1:30 del 11 de julio de 1980 en mi pueblo, sino de todos los humanos de todo el mundo que nacieron entre el 22 de junio y el 23 de julio de todos los años. ¿En serio?

Supongamos que lo es. Que genuinamente hay una influencia de las mareas, que el universo está "conectado" y todo lo demás. Muy bien. Les voy a decir la verdadera razón por la que me fastidia tanto la gente que cree en la astrología:

Son unos comodinos.

Mi madre cree en estas cosas, de niña siempre me decía que era una lástima que no hubiera sido Sagitario porque era el signo que más le gustaba. Primero pensé que mi mamá era la que estaba mal, pero luego descubrí que no. Absolutamente toda la gente que cree en esas cosas, se escuda de sus locuras y compartimientos erráticos en los astros.

"Es que soy escorpio y soy demasiado fuerte sexualmente". Los aries son coquetos, los géminis tienen desórdenes de personalidad, los cáncer son absurdamente sentimentales, los leo son protagonistas, los virgo son caprichosos, los sagitario son inteligentes y así, hasta la náusea.

Me gustaría pensar, que todas esas personas que se escudan en la posición de los planetas para no tomar responsabilidad sobre su desorden emocional fueran poco educadas o abiertamente analfabetas. Pero no. Luego de la gente más inteligente y culta, salen defensores del absurdo. Toda mi vida he tenido que luchar contra el estigma de haber nacido en julio.

"Es que eres cáncer". No señores, no es que yo sea tal o cual cosa, es que tengo un genio del carajo, me enojo muy fácilmente y tengo poca tolerancia a los demás. Esto tiene que ver mucho más con el hecho de que fui hija única o de mi situación familiar que con la luna, el sol o los planetas. Decir "no puedo controlar mis emociones" porque la luna está en virgo equivale a renunciar a mi inteligencia, voluntad o atisbo de pensamiento propio.

Claro, que hay quienes no lo tienen y pues para ellos, el horóscopo diario es lo único que los puede salvar.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buen artículo. A mi también me saca de quicio la astrología. Me entristece pensar que en pleno siglo XXI, con una sociedad tan tecnológicamente avanzada y donde la ciencia tiene un papel importante, todavía se crean en estas supersticiones sin sustento.

Seguiré pasando por acá.

P.S. Me encanta la muletilla del colegio de monjas que no es de monjas. =)

Unknown dijo...

¡Muchas gracias!

Creo que muchas veces necesitamos creer que hay factores que pueden eximirnos de nuestros errores.