En estos tiempos de shorts diminutos y blusitas sin tirantes, con escotes de vértigo, las precauciones de mis antiguos educadores parecen ridículas, moralistas y poco vigentes. La mujer por fin se ha liberado haciéndose dueña de su propio cuerpo. Yeiiiiii.
Cambio de espacio y tiempo, pero no necesariamente de tema: cuando estudiaba alemán, una de las maestras (tendría unos 23 años) se quejaba amargamente de cómo no podía utilizar faldas en México porque inmediatamente era objeto de comentarios soeces y vulgares y echaba de menos la libertad de que podía disfrutar en su natal Austria, donde nadie jamás le decía nada, utilizase la ropa que fuera.
Yeiiiiii.
En el Discovery Home and Health presentan una serie de programas sobre los concursos infantiles de "belleza", niñas de tres y cuatro años, en trajes de baño, con maquillaje, pestañas postizas, en actitudes "coquetas" que son aplaudidas y premiadas por ello.
Kate Moss fue descubierta a los 16 años, y fotografiada desnuda para la publicidad del perfume "Obsession" en su versión masculina.
Y hoy se desató una mini controversia en el Twitter porque algunas de las concursantes para miss twitter 2010 tienen 14 años. Los que las invitaban a participar eran viejos pederastas, asquerosos, dignos de morir crucificados.
Las fotografías de las niñas en principio no tienen nada de espectacular: traen maquillaje y posan en actitudes coquetas, tratando de dar a entender mediante sus poses que tienen un cuerpo de mujer. Y si aceptaron participar en el concurso, seguramente es porque se sintieron halagadas por el hecho y no vieron mal que un viejo rabo verde fuese el que les hizo la invitación. Para ellas es simplemente "un follower" que les garantiza ganar más seguidores.
En un primer momento, yo pensé que qué onda con las fotos de las morritas. Yo misma tengo una prima de 14 años que utiliza el Twitter con frecuencia y suele escribir encantadoras frases como "soy una pervertida" o "violaría a uno de los Jonas Brothers". Finalmente, son aspectos de la misma moneda. Ciertamente la pederastia no se va a detener por el hecho de que todas las mujeres lleven una burka encima, pero la actitud sexualizada de las niñas no les está ayudando a protegerse. ¿No merecen ser ellas dueñas de su cuerpo? ¿Deben irse a vivir a Guanajuato tierra de la prohibición de la carne?
No. Tienen todo el derecho del mundo de ser tan pajuelas como quieran. Siempre y cuando conozcan la dimensión de las decisiones que están tomando. Precisamente el delito de la pederastia consiste en el abuso sexual que hace un adulto consciente al tener relaciones, consensuales o no, con un menor de edad por la incapacidad de éste último de decidir.
¿Y cómo le explicas a una niña que está viendo en la red constantemente imágenes de mujeres en poses provocativas que sí, que eso es atractivo, pero que a ella no le toca todavía? Los mensajes que mandamos son contradictorios porque falta una auténtica educación sexual en el país. Una que vaya más allá de los programas bobos de la televisión donde sale algún consejero sexual que trata los temas a la ligera, que eduque a los hombres a que no porque ven la falda corta significa que pueden meter la mano y a las mujeres a que ejercer su sexualidad es tanto un derecho como una responsabilidad.
Ciertamente el colegio de monjas no monjas no tuvo el éxito esperado y más de una salió embarazada antes de tiempo. Pero sabíamos que podía ocurrir. Otras nos traumatizamos durante años y le tomó mucha paciencia a los batos convencernos de que no nos íbamos a condenar en los infiernos por disfrutar el sexo, que tampoco íbamos a terminar abortando en una clínica clandestina, mientras nos desangrábamos y nos infectábamos de otras 40 enfermedades venéreas.
En cualquier caso creo que el problema no es necesariamente la niña hipersexualizada o el hombre viejo que se deja ir por la fotografía de una niña de 14 ó 16 años. He escuchado infinidad de veces que tal o cual hombre bastante mayor de edad, se acostaría con Belinda o con Ema Watson mucho, muchísimo antes de que cumplieran la mayoría de edad. ¿Son todos unos puercos pederastas? No. Son, como ellas mismas, productos de un sistema que sexualiza pero no educa.
Eso creo.
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