4.11.09

El Cinismo como una forma de vida (sin spoilers)

El lunes fui al cine a ver "Inglorious Basterds", no importa que IMBD diga que es "Bastards", se dice "Basterds" y san-se-acabó. En una escena, el malo malo más malo de todos los malos, le dice a Aldo Rine que lo fuisilarán por lo que acaba de hacer. Aldo Rine responde: "no, no me fusilarán, me van a gritonear*, pero ya me han gritoneado* antes".

Existe un número infinito de cosas que pueden salir mal, que uno puede hacer mal. Se puede fallar por ineptitud, por elección, por descuido, por el caso fortuito de que hubo cambio de horario, o porque hubo un tsunami. Lo cierto es que uno sólo puede asumir un grado de responsabilidad limitado. Sí, me equivoqué, no hice caso, lo olvidé, no alcancé a correr lo suficientemente rápido y se lo llevó el mar.

Pero el cinismo será siempre importante.

Cuando iba en primero de secundaria estaba enamorada de una suerte de escuincle mocoso privilegiado, al que me le quedaba viendo embobada horas y horas, deleitándome en la simetría de sus facciones infantiles. Parecía salido directamente de los Caballeros del Zodiaco o de Sailor Moon (que constituían todo mi referente de belleza masculina, porque admitámoslo, en los 80's y 90's los actores de televisión eran horrendos). Como cualquier escuincle mocoso privilegiado me espetó que qué le veía. A lo que respondí indignada "que tienes cara de cínico".

Palabra que yo había escuchado en alguna telenovela y cuyo significado ignoraba. Él también, porque se sintió ofendido en lo más hondo de su orgullo moquiento.

Observado el efecto, me puse a investigar que significaba "cínico". La respuesta que obtuve, fue la siguiente:

"Es como si mataras a alguien y otra persona te dijera que lo mataste y tú dijeras que sí".

Cínico pues, significaba: "asesino confeso". Así que determinada a aclarar que yo en ningún momento quise decirle "asesino confeso", fui con uno de sus mejores amigos y le expliqué mi predicamento. Como él sí tenía dos dedos de frente, me explicó que cínico quiere decir "sin vergüenza", a lo que añadió "lo cual, sí es". Luego me dio un zape y se fue riendo a con sus amigotes para seguirme echando en cara que estaba enamorada del zoquete antes mencionado.

Mi abuelo, hombre de gran valía, decía que hay dos cosas que no sirven para nada en la vida: "el miedo y la vergüenza". Así que se podría decir que me viene en el alma tener un alma cínica.

¿Por qué es importante preservar el cinismo como un valor? Porque uno debe tener las agallas de admitir que se equivocó, que quizá las acciones que uno ha realizado tengan consecuencias negativas, pero que no por eso, vamos a escondernos. Y entre ser cínica y cobarde, prefiero lo primero. Por mucho.

Ahora bien, una cosa es ser cobarde y otra ser pendejo. Porque como mi abuela, mujer de gran valía decía: "no hay más valor que el de un pendejo". Y el valor no significa enfrentarse a riesgos inútiles.

Yo apelo al cínico que vive en todos ustedes, para que sea el que de la cara a las personas con las que no queremos hablar, enfrente a los que lo critican, critique de frente y jamás, jamás se esconda detrás de un hashtag para hacer declaraciones colectivas, sobre temas que desconoce, sólo porque todos los demás lo hacen.

Sí, nada que ver, pero tenía que quejarme de eso. Dejen de llenar mi twitter de protopretensiones políticas. Neta.







*chewed at: expresión, denota una severa reprimenda, pero uno no puede poner un blog que se precie "me van a dar una severa reprimenda, pero ya me han dado severas reprimendas antes" porque se pierde el sentimiento de cinismo, materia de este post.


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