Recuerdo el velorio de mi abuelo como una sucesión de personas desconocidas pasando a asomarse a su caja, con sus caras largas, para luego salir al zaguán a contar chistes y a reírse bajito, mientras sus hijos se veían huérfanos a pesar de sus propios hijos y esposos o maridas.
Desde entonces, albergué una especie de retiencia que tiene mucho más de estética que de ética al acto de asistir a velorios, entierros y conexos.
Hay tres razones plausibles por las que asistir a un velorio y la permanencia en esos actos deriva de ellas:
a) Eres pariente cercano: hijo, sobrino, padre, madre. Tienes que quedarte todo el velorio, ir a la misa de difuntos y al entierro. Si hay rosarios, también.
b) Eres amigo de un pariente cercano: pero verdadero amigo, amigo de toda la vida. Puedes ir al velorio y a la misa. Quizá al entierro y a los rosarios.
c) Eres conocido de un pariente cercano: vas a la misa de difuntos o al velorio. Das el pésame y te retiras.
Luego, están claro, las excepciones:
- Si eres amigo del difunto, psss vas, pero si eras realmente su amigo, seguro entras en b, suponiendo que no, nomás vas un rato.
- Si eras amante del difunto, pues no vas. No mames.
- Si eras hijo ilegítimo del difunto: ídem (esta se va a aplicar a mí un día, y lo siento mucho papá, pero no, psss no).
Mi opinión de dos devualuados centavos de peso: no mamen. Perder a alguien es difícil, lo que uno menos necesita en esos momentos es tener a N número de personas revoloteando alrededor mientras cuentan chistes o se tratan de aguantar la risa. Es increíble el cinismo con que señoras encopetadísimas llegan a dar el pésame con sus arreglados cabellos de salón y ropas de última moda. No es un evento social, no es la oportunidad de conocer gente, ni de hacerte notar. Por eso, yo solicito, amablemente, que en un futuro, los velorios sean actos privados, para la familia y amigos cercanos, se extienda invitación de pase personal, se prohíba la entrada a niños pequeños y a mascotas, y coloquen un cadenero en la puerta. Gracias.
1 comentario:
creo que depende mucho como ve la gente la muerte... me toco ir a un funeral en el Sur (un familiar) y al ser muy conocido se hizo toda la parafernalia (homenaje con gobernador y toda la cosa) y si se sentía el ambiente triste, sin embargo aqui en Baja California también me toco ir a uno y parecía fiesta...lo despidieron con música de mariachi y los familiares hicieron carne asada (aunque aquí por todo hacen carne asada), no al punto de ponerse "hasta atrás" pero si hubo gente que se tomo una que otra chela
Publicar un comentario