16.9.08

Those feelings you can't leave behind

A veces todo lo que está mal, parece que puede salir peor. Eso, creo que ni Murphy lo vio venir. Existe cierta incertidumbre en el ambiente, cierto malestar general. Hoy a la hora de la comida, propios y extraños comentaban alarmados sobre atentados, secuestros, robos, violaciones y vejaciones al por menor, mientras los de acá se iban llenando de miedo y los del otro extremo de la mesa trataban de hacer charlas que nos llevaran a tomar una actitud de "cordura" ante los hechos, cual si fuera posible.

Si bien, la violencia nos ha distinguido como raza, género o especie, algo hemos de estar haciendo un pelín mal para que se nos desborde en contra. De pronto hay un gris apesadumbrado en el ambiente, caras resignadas al horror o al miedo o a yo que sé. Tampoco podemos decir simplemente "no está pasando nada" y apagar el televisor, aunque la televisión y yo tengamos un par de semanas peleadas a muerte: ella se niega a pasar cualquier cosa digna de verse y yo a encenderla por mas de 5 minutos.

Luego anoche me ocurrieron sueños extraños, en los que veía mis pies y me quedaba asombrada comprobando que no eran los míos. ¿Cómo se puede responsabilizar a alguien de tomar tal o cual camino si no sus pies los que lo han andado? Así que discúlpenme, pero en todo caso no fueron mis pasos. Necesité abrazos toda la tarde, me sentí vulnerable y triste, y un poco abandonada a mi suerte. Me dormí una siesta, y fue de esos sueños intranquilos que te dejan cansado y sin sueños particulares. Un sueño vacío. Me despertó un mensaje de teléfono deseándome mejores amaneceres. 

A veces, quisiera tener varias vidas para desplegarme en alguna de ellas y cambiar el canal de vez en cuando. Me gustaría por ejemplo, estar sentada en la terraza de mi ex-departamento en Monterrey, cerveza en mano, tratando de dilucidar el porqué de cualquier cosa, y no sentir esta vulnerabilidad. Me molesta sentirme capaz de ser herida fácilmente. En riesgo. Odio el riesgo. 

2 comentarios:

sandraaaaa dijo...

ejem...
incluso tengo el miedo de comentar...
ando de un marica (mas que justificado) in.so.por.ta.ble

es el momento en que todos necesitamos de abrazos, creo tambièn que es el miedo que tenemos mas que a ser lastimados, a que lastimen a personas que queremos, porque aun las almas podridas (like me) tenemos una lucecita de vida que todavia de repente sonríe y se alegra de nuestra presencia y asi, vieversa...

yo estoy que muero, srita. yme finjo fuerte para que mi banda no se desmorone, pero si, valga lo burdo de esto...

todo está "gacho"...

y pues yo, le mando el abrazo que ya nos toca :(

sandraaaaa dijo...

y esta pinch3 barra espaciadora que hace lo que le da su gana...

¬¬