15.9.08

Fiestas patrias o de los giros inesperados en la trama

Me llamaron en la mañana para preguntarme cual era el plan. "El plan" implica que hoy es día 15 de septiembre y N-E-C-E-S-I-T-A-M-O-S celebrar la Independencia de nuestra patria.

He acudido a celebraciones del 15 de septiembre en tres ocasiones. La primera, tenía unos 14 años y mi mamá, tías y farabunda familiar insistieron en ir a Plaza de Armas, donde mi vida corrió graves peligros y creí que moriría aplastada por una turba enardecida de adoradores de la patria. Juré nunca volver. En la segunda se me ocurrió ir al Mr. Coyote, antro semi-nice de la feria que nos permitiría lucir en sociedad y ser admirados por propios y extraños en nuestras mejores galas, tenía 16 años, me pasé un buen rato aplastada contra la cadena de la entrada hasta que el cadenero se apiadó de todos nosotros y nos dejó pasar. Adentro hacía un calor infernal, había tanto humano junto que las telas utilizadas para cubrir el nada chic techo de lámina, dejaban caer unos goterones inmundos de concentrado de calor humano, sudor y mugre. Diagh. Juré nunca volver. La tercera fue una fiesta casera en casa de ... (en Monterrey) que terminó en reunión de doñines que contaban anecdotas de cuando aún no eran unos vejetes sin futuro, bastante soporífera. Juré nunca volver.

¿Cuál es el plan? ¿Cuál es el plan? Las fiestas patrias apestan. Ese es el plan, mi plan será acurrucarme en mi lecho, ver capítulos viejos de Lost, y terminar de leer "Me llamo Rojo", aún y cuando ya no tengo ninguna prisa por terminarlo. 

Lo que necesito es una excusa válida para que mis biógrafos no vayan a pensar que soy una de esas mujeres aburridas que se acurrucan en el lecho a ver capítulos viejos de Lost y leer novelas de crímenes inconclusos. Ejem.

La verdad, lo confieso, es que salir de antro cuando uno no toma ni fuma, es bastante triste. Es un recuento de fallidos intentos por tener charlas lógicas con gente que está en la más absoluta pedez. Si al menos uno pudiera bailar, pero ese concepto de "antro-en-el-que-se-baila" está totalmente fuera de lugar si consideramos que todos estarán a reventar y que cualquier intento por abandonar la mesa es pagado con la propia vida o con un manoseo cero cachondo por parte de una multitud de adolescentes imberbes e intoxicados. Así que sólo te queda salir oliendo a humo, sordo y afónico por tratar de sostener conversaciones en ese ambiente.

No, no hay plan querubines. Yo paso. Feliz día de la patria a todos ustedes. Que los alcoholes les sean leves y eviten la malacopa. Ciao.

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