26.3.07

300 espartanos se columpiaban en la pantalla del IMAX

Update semanal: Fui a la fiesta de Z y no fue el Eye Candy, como sospechábamos desde un principio, seguramente anda haciendo una colecta nacional de números celulares y no tiene pensado utilizar en ningún momento dicha información para ponerse en contacto conmigo. Pues que más. Como el sábado había terminado todas mis actividades de la maestría y habiendo suficiente güisqui y cerveza a disposición pasé a disfrutar de la noche, que era fresca, de la música que era en términos generales buena y de la quinta, que era agradable y nice. Llegué a mi casa a las 3 de la mañana aunque un poco agüite porque el Eye Candy no llamó y el compañero de casa de Compañero Recién Casado creo que quiso tomar ventaja de mi posición ebria. Y es una lástima, porque el joven no me cae mal, pero NO me gusta y NO me gusta que me traten de besar a la fuerza. Pero sobre todo me puede lo del EC. Mencioné que si el viernes estaba 3/4 feliz ahora estoy 7/8 infeliz.

El domingo desayuné con RS y su marido, luego ellos se fueron al partido de la selección (fanáticos del Futbol: ganó México) y yo me quedé lavando ropa, durmiendo y viendo por N-ésima vez la fotografía que nos tomaron al EC y a mí en la boda pensando en mi miseria. Cuando estaba al borde del suicidio experimental (traté de suicidarme comiendome una pizza yo sola) llegó RS, Novio de RS, Prima Combo de RS, Prima de RS, y Novio de Prima Combo de RS. Se dispusieron a partir hacia el IMAX para ver la peli de 300, plan al que no pude unirme inmediatamente ya que andaba aún en pijamas. Finalmente compraron boletos para la función de las 7 de la noche y llegué gloriosamente sola a la función. Esperé a RS que me entregara mi boleto y compré el agua más cara de mi vida (21 pesos una botella de 600 ml.). Luego esperamos la función, los cortes pasaron sin pena ni gloria y lo único que justificó los 20 pesos de diferencia en el boleto fue un show de luces cómico-musical en el que te presentan todas las ventajas de la mega pantalla sin prenderla, pero te hace sentir un poco en el antro. Me pareció una fantochada innecesaria, pero bueeeee. Finalmente empezó la película.

Sólo puedo decir, que yo quiero un marido espartano. Los comentarios que se pueden hacer son obvios: está llena de golpes, sangre y efectos visuales extraordinarios. Es por mucho de las mejores películas que he visto en mi vida, la historia es buena y lo mejor de todo es que tiene ese tinte melodramático que te hace salir del cine con toda la vibra. Es un auténtico deleite visual. Oh sí.

3 comentarios:

Un dude dijo...

jaja bueno es que cuando uno se dedica a ahacer colectas nacionales de numeros telefonicos
tiene que dejar las llamadas personales de lado

No te suena un poco repetitivo el comentario? Deja-vu?

Unknown dijo...

Mmm, noto cierta similaridad entre tus comentarios y los de Dr. Perezian...

Y en el Update: no era falta de tiempo, sino de batería. Así que ya somos 3/4 felices nuevamente.

Un dude dijo...

Vi el update y consulte al Dr.Perezian, el comenta:

-La falta de bateria se explica con la colecta nacional de numeros telefonicos, el uso excesivo de la memoria del aparato para guardar tantos numeros puede drenar la vida de la pila bastante rapido.
- 3/4 suena bien de nuevo, pero es hora de ser 4/4 de felicidad, en mi experiencia clinica he observado que 3/4 puede drenar TU bateria.