Desapareces.
Desapareces de la pared, de tu cara de seriedad y te empiezas a reír, no puedes evitar soñar con futuros mejores, con atardeceres improbables. De repente estás en la pradera, en la azotea, bajo una piedra. Y te asalta la duda: ¿es esto ser errático?
Vuelves a la pared, al rostro serio y empiezas a ser fijo, puntual, concentrado... para ayudarte empiezas a contar del uno al cincuenta y luego lo repites de atrás hacia adelante en alemán porque los alemanes son serios y ellos no bromean.
Y luego te encuentras con un problema: los no-erráticos son un tedio y uno no está para soportar el propio aburrimiento.
Abres la puerta de tu oreja izquierda, te deslizas por la melodía que escapa del radio, te escapas con ella por la ventana abierta, te subes a una nube, doblando la montaña más lejana te acuerdas de tu seriedad y estallas en pendientes y seriedades y abres los ojos. Y sabes que habitas en la mente de alguien más.
Canción: Landmines, St. Vincent.
1 comentario:
jajaj yo me dormiría, a mi me gusta ser errática, ya sabes eso q dicen ensayo ERROR.
un abrazo
Publicar un comentario