Mi mes favorito era julio, hasta que viví en Monterrey. Pero en Monterrey nadie en sus cinco sentidos puede amar julio: hace calor, llueve, todo se inunda y es un mes (cuando trabajas) en el que no hay un sólo puente, vacación o descanso. Todo el mes, con sus largos 31 días de calor. Pero ya no vivo en Monterrey y mi corazón se alegra.
Tengo indecisión existencial: ¿me iré al DF a festejar el cambio de piso? Porque este año, señoras y señores, cumplo por fin los treinta años. Y me da emoción bonita. Me gustan los principios y detesto las partes medias. Los finales nunca conseguí verlos como finales, o mejor dicho, dejé de ver los finales como finales per se cuando leí "Demian" y me entró la fascinación adolescente por el pájaro que rompe el cascarón para nacer. El final es en realidad, sólo un nacimiento más, y este dígito 9 me ha traído muchas alegrías, satisfacciones varias. Aparentemente aprendí un par de cosas:
1. Las canciones de dolor no tienen que ser tristes.
2. Las canciones de amor no son necesariamente de añoranza.
3. Lo que duele es lo que no recibes o lo que no quieres recibir, en cualquier caso.
4. Dejar ir no es liberador, ni una experiencia de vida, ni te hace más maduro, ni mejor persona. Dejar ir es dejar ir.
5. La madurez es ese estado mental que te permite cometer la misma tontería, pero a sabiendas.
6. El cigarro disminuye la capacidad pulmonar y tu rendimiento en la alberca.
7. Las mejores promesas, son esas, que no hay que cumplir (Joaquín Sabina dix it).
8. El amor no solicitado es muy triste, sobre todo cuando no puede ser correspondido y te toca jugar el papel de malvado. Y...
9. Nadie puede ser amigo de alguien que lo ama. Es una indignidad.
10. La soledad tiene un alto precio y como a la libertad, hay que defenderla a toda costa, hasta de uno mismo.
Tengo indecisiones de la canción dolorida de julio. En mayo no tuvimos, en junio fue "I see spiders when I close my eyes" de The Boy Least Likely To. He pensado en Radiohead, porque pues es SAN Thom Yorke.
Para un día después de mi cumpleaños (el 11) esperen noticias importantísimas de relevancia internacional o busquen el hashtag #delamoryotrosdesastres en Twitter. Si tienen Twitter, y si no, no sean stalkers.
Este mes también, seguramente sabré que me deparan algunos aspectos del destino.
Hey: me iba a casar el 8 de julio. ¿Lo recuerdan? Y hace un año ni siquiera me imaginaba que me iba a casar y que luego siempre no. Si miro hacia atrás, tengo muchas cosas genuinamente maravillosas que recordar, ¿pero saben? Lo importante no es lo que viviste, sino lo que vas a recordar dentro de un año, o dos o diez. Y la memoria es aleatoria. Puedes recordar la cara de alguien, un paisaje, un beso.
Yo quiero vivir esos besos, ver esos paisajes y esos rostros que aún no recuerdo y coleccionarlos, vivirlos antes de que se desvanezcan como lágrimas en la lluvia (frase tomada con libre licencia de Blade Runner). Lo maravilloso no es recordar... lo maravilloso es vivir.
Bienvenidos a julio, después de un junio excepcionalmente bueno.
Los quiero mil choco mil chocoretamil forever, siempre y cuando prometan portarse bien y no comer conejitos.
5 comentarios:
8... ouch!
9... super ouch!
wow que buen mes entonces, pero ve todo lo que pasa en 1 año.
un abrazo
Perfect! así me terapeas en diciembre cuando yo dé el temido paso a los 30's ;)
El punto 8 describe tanto los últimos meses de mi vida.... no espera.... el último año.
Las controversias por el punto 8. Bueeeeno. Pues sí, somos unos malditos villanos y merecemos la horca. Pero los que nos aman, se lo buscaron. Los que amamos, sin ser correspondidos, también lo merecemos.
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