9.4.10

El dramón

Tomando parte con los neorevolucionarios que creen que por quejarse del "sistema" y de las "corporaciones" mientras escriben desde sus Mac's a través de su conexión de mil megas de Telmex considero que la televisión sí le ha hecho un gran daño a México.

Aunque más bien ubicaría el inicio del mal en el "cine de oro": los melodramas protagonizados por Pedro Infante y en los que por todo había que hacer un pedo mundial.

Ustedes creen que las mujeres en este país sufrimos de histeria colectiva, que hacemos escenas de celos o que realizamos reclamos perejileros sólo por diversión. Quiero aclarar con el público conocedor que no hay nada más lejos de la realidad. Las mujeres en este país hacemos "panchos" para reestablecer el delicado equilibrio social impuesto por años de educación sentimental histérica a manos de Ernesto Alonso, Emilio La Rosa y cualquier otro productor de telenovelas de gran renombre.

He aquí que hemos desarrollado una psicosis histérica en cuanto al amor se refiere. Peor que el "si no me pega, no me quiere", la contraparte perejilera: "si no me hace drama, no le importo" prevalece. El problema, al menos mi problema, que finalmente este es mi blog y hablo de mí y de mí y luego un poco más de mí, es que si tú no haces el drama, te lo hacen a ti. Hay una necesidad psicológica por el drama, por el llanto, por el reclamo infundado, por el uso pletórico y decadente de los "siempres" y los "nuncas".

Situación hipotética que sí sucedió:

Hombre aparentemente normal: Ayer una mujer me invitó a salir.
Dre: Órale, que chido.
Hombre perplejo: Me gustó mucho y fue muy insistente.
Dre: Sí, a veces las mujeres somos medio ofrecidas. ¿Qué hay en el cine?
Hombre perplejo: Se acercó a mí y se despidió de beso, pero de ese tipo de beso, ¿sabes cuál?
Dre: Sí, muy cercano a la comisura de los labios.
Hombre nervioso: Sí, pero muy cercano y apoyó su cuerpo contra el mío.
Dre: Órale, ¿y porqué no sales con ella?
Hombre enojado: Pues porque estoy contigo, yo te AMO a ti.
Dre: Entonces, está bien.
Hombre desarrollando síndromes esquizofrénicos: PERO me gustó MUCHO.
Dre: Sal con ella entonces.
Hombre al borde del colapso nervioso: Es que tú NO me quieres. No te importa que otras mujeres me coqueteen, ¿qué tal que yo no te cuento y me voy con ella y te pongo el cuerno? A ver, a ver, eso te gustaría ¿te gustaría?
Dre: No me gustaría, pero si hay una mujer que te gusta más que yo, no puedo evitarlo.
Hombre perejiliento: ES QUE NO TE IMPORTOOOOOOOO.
Dre: Sí me importas, pero no te voy a tener a mi lado a la fuerza.
Hombre perejiliento: No, lo que pasa es que tú sólo estás jugando conmigo, me ves como un pasatiempo, crees que esto es temporal.
Dre: Es que todo es temporal. Aún si nos quedamos juntos uno de los dos se va a morir.
Hombre perejiliento: Y quieres que me mueraaaaaaaaaaa.
(Y así sigue por dos horas).


Situación hipotética que también sucedió:

Hombre aparentemente sano mentalmente: Y entonces, ¿quieres ser mi novia?
Dre: No.
Hombre un poco nervioso: ¿por qué?
Dre: Porque te conocí hace dos días, hemos salido cuatro veces, y vives en Oaxaca.
Hombre más nervioso: Pero tú eres el amor de mi vida. Eres el amor a primera vista, nunca he conocido a nadie como tú, cuando tú te levantas, sale el sol, brilla la luna, el aire vuelve a correr por mis pulmones.
Dre: ¿No crees que estás sacando un poco las cosas de proporción?
Hombre desestabilizado por ver telenovelas: Nooooo, nooooo. Es que tú sólo juegas conmigo y yo quiero una relación seria, quiero casarme, tener hijos, todos mis amigos se están casando y yo regresaré en seis meses por ti y quiero tenerte en mi vida, aaaarrrgggg (bueno, lo del argg yo lo aumenté, jaja).
Dre: Bueno, te propongo que sigamos saliendo y nos conozcamos más.
Hombre totalmente enloquecido fuera de sí: Es que no, yo no quiero conocerte, yo quiero ser tu novio y que seas mi novia y poderte presentar con mis amigos y que me complementes en todoooooo.
Dre: Me tengo que ir a lavar el cabello, adiós.

¿Vieron lo que sucedió ahí? A los hombres les encanta el drama porque han visto demasiadas telenovelas.

Necesitan sentir una situación de hipotético drama, provocar celos, sentir arrebatos emocionales para creer que están viviendo algo "en serio" o algo "chido". Si uno se comporta como un ser racional y pensante, inmediatamente piensan que uno no tiene interés, que los está utilizando, o como en el segundo caso, que uno juega con sus pequeños y frágiles sentimientos. Pero lo peor de todo no es esto: lo peor de todo es que en ambas situaciones hipotéticas que sí sucedieron los involucrados no tenían la menor intención de tener una relación seria con la que les escribe. ¿Entonces?

Entonces yo les pido a las mujeres y a mí misma, que les hagan dramas a los hombres, háganles escenas de celos, a los veinte minutos de conocerlos díganles que necesitan casarse con ellos y que no hay nada que deseen más que albergar en su vientre a sus hijos. En serio. Si no lo hacen, hombres perfectamente normales se convertirán en reencarnaciones melodramáticas de Pepe el Toro, pero sin las canciones típicas y el bigotito.

Es por el bien de ellos. Se los juro.

2 comentarios:

Campanula dijo...

jajaja en total acuerdo, a los hombre mientras mas locas, más les gustan :$ a parte son todos melodramaticos jua

Unknown dijo...

Cierto.

U.U

Lo peor, es que no avisan que están dementes desde antes. Deberían cargar un disclosure.