A veces también me gustan algunas actitudes de Sawyer, pero definitivamente no soy una mujer que podría estar con un bato así. Para serlo, supongo, tienes que ser una especie de amazona en ciernes, una conquistadora absoluta, una ama y señora de las tácticas macabras. Mis tácticas macabras luego se me vuelven en contra, se me olvida que no iba a contestar el celular o que no debía mandar mensajitos. A veces salgo de la casa sin maquillaje y considero que los tacones si bien, necesarios, en las empinadas subidas y bajadas de esta ciudad, son un martirio prescidible.
Justo ayer, que tomaba un café en el Starbucks de mi preferencia con zmx80, entró una mujer rubia de exhuberante cadera, pantalón extra ceñido y me quedé pensando que algún chip debo tener descompuesto porque nunca jamás en la vida consigo salir de mi casa con el escote hasta el ombligo, el maquillaje exagerado o los pantalones tan untados al trasero que se pudiese matar una pulga en ellos. Y para los Sawyers del universo, las mujeres que no se ven así, pues no existen. Yo lo sé, porque conozco al menos a 2 potenciales Sawyers y sé que aún y cuando dentro de su lista de requisitos (larguísima) no están unos tacones del 10 y un escote descomunal y digan que "les gusta una mujer que se ve bien de pants", irán sobre el par de piernas, no matter what. Que no se quedarán con ella, pues no, obvio, son Sawyers del universo, luego irán tras otra y tras otra y tras otra. Eso, debo reconocer me gusta de ellos, son mujeriegos sin remedio y sin culpas.
A los Jacks del universo también les gustan las mujeres bravas y arregladísimas. Pero saben que contra los Sawyers del universo tienen poco que ofertar, se vuelven los mejores amigos, los que dejan ir a la muchacha, los que ofrecen su hombro y su cara de perrito abandonado, su cara de "siempre te he querido". Recogen los restos de mujer que dejaron los otros a su paso, las reconfortan y consuelan, poco a poco se enamoran de la idea de salvarlas y creen que en efecto, han encontrado en ellas a LA mujer. Hasta que aparece el siguiente Sawyer y se las arrebata. Ay, que triste.
Nunca he salido con un Sawyer, me da entre miedo y flojera. Me da flojera intentar todo por atrapar a un bato, que al final se va a ir con el siguiente par de piernas que le desfile encima. Quizá sea una mediocre del amor. He salido con muchos Jacks, inclusive con Jacks que quieren ser Sawyers y que creen que un poco de "actitud" les ayudará, pero al final, son unos buenazos, se les destroza el corazón si no les contestas el teléfono o si te vas con otro. A mí me pasa igual que a ellos y tan felices todos.
Una vez me enamoré de un Sawyer, no era guapo, pero era varonil, cínico y mujeriego. Me encontré a mi misma ideando fantasías pendejas sobre un futuro juntos, y llamándole a media noche para platicar. Por fortuna, también era mi amigo, así que nunca sospechó gran cosa. Si bueno, pudo haber intuido algo porque en un arrebato le dije "te quiero mucho", pero me dijo "yo también" y todos tan amigos como siempre. Cerveza en la mano y ji ji ji, ja ja ja.
Con el tiempo encontré el justo medio, el bato que es lo suficientemente atractivo para mí, pero que no oferta demasiada pajuelez. No, yo no soy mujer que pueda compartir instantes con maquinaciones mentales. Mis celos y mi falta de compromiso a largo plazo me permiten alejarme casi de cualquier situación. Justo ayer mi madre me decía "te admiro porque queriendo como querías a X, tuviste el valor de dejarlo" y yo pienso que no, que no debería sentirse admiración sino vergüenza por la falta de compromiso ante los propios sentimientos, pero al final, la huída es un valor en sí mismo si se preserva el ego y el ego, siempre debe tratar de mantenerse sano.
Sic.
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