4.12.08

Guess who's back

Cof, cof. 

¿Hola? Bueno. Pues. El. Encierro. Me. Duró. Poco. Gracias.

Regresé porque ayer caminaba a mi casa, tranquilamente y me acordé del post de Manuel sobre como para conseguir una camita hay que aturdir la autoestima de las mujeres

Una parte de mí le concede razón, las mujeres parece ser que fuimos creadas para agradar a los demás: se espera que seamos unas princesas sonrientes, agradables, perfectas e impecables. Mi madre misma hizo todo lo humanamente posible porque yo fuera una mujer así y desde la más tierna infancia me metieron a clases de ballet, piano y pintura. En mi primaria cada año teníamos que mostrar nuestra valía tejiendo asombrosas bufandas, carpetitas y bordando servilletas y manteles en punto de cruz. Me ponían a caminar con un libro en la cabeza y me amarraban a la silla para aprender a comer sin jorobarme. Sé manejar perfectamente todos los cubiertos y poner una mesa. Todo eso lo sé.

La bronca también, es que nos enseñaron que el sexo vende. Y que si tú lo que buscas es una relación a largo plazo debes mantener al bato interesado, pero no aflojar. Entonces, buscas un equilibrio entre dejarle meter mano, y decirle "ay no, mi amor, mejor luego". Y así, la mujer educada como una "dama" busca más o menos una relación beneficio/afloje muy parecida al oficio más antiguo del mundo. Ji ji ji.

A eso hay que añadirle que hay una cantidad inconmesurable de mujercitas que andan por ahí aflojando sin mayor problema, lo que pone a las "damas" en un dilema: si no aflojan, quizá se les vaya el galán porque como dice Maléfico, hay otras 300,000 en la fila. Así que HASTA aquí estoy de acuerdo. Si quieres una cama fácil con una chavita educada para agradar al género masculino hazla ver que si no afloja te pierde (ataca su autoestima haciéndole ver que no te agrada al 100% y necesita dar ese extra, muy business leadership approach).

Pero, hay otras. No digo que sean una mayoría, ni que pertenezca a estas, porque creo más bien que se pueden compartir características decimonónicas y un pelín de criteiro, pero hay cierto número de mujeres que disfrutan su sexualidad y no necesitan pretextos para encamarse con un bato. Se van con el que les gusta o con el que se parece a Michael Ballack (EL hombre), y punto. Y al bato que no siempre les responde, o que se las quiere poner díficil, lo dejan por conflictivo, por infantil y por ... pendejo. Me consta, porque hasta yo, que no pertenezco a esta categoría del todo, lo he hecho.

Habíase un bato en mi pasado que presentaba todas las características de ser uno de esos encamadores profesionales que luego andan sueltos en las ciudades de provincia. Empezó a darme el trato preferencial de "te hago caso un rato, luego te dejo sufrir". La historia no prosperó porque como a las 3 semanas de salir con él me di cuenta de que era además de encamador profesional, ejercía con la misma entrega y profesionalismo el uso indiscriminado de su pendejez. Y yo odio a los pendejos, pero esa es otra historia. Un año después me lo encontré bastante ebrio en una cantina, sé que estaba ebrio porque además de los ojos rojos y el olor a alcohol (muy muy mala impresión), se le salió decirme "es que no manches Dre, nunca me volviste a buscar". Y en eso iba el "y no te encamé con mi técnica de hacer mierda tu autoestima". 

Mi conclusión es que sí te puedes ayudar a conseguir una cama, pero seguramente será de una mujer needy, que use el sexo para venderse. La estrategia es buena, pero necesita ajustes y no es universal. 

Besitos fonkis.


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