5.8.08

Innominate


Three "Feng-Shui Cats"
Originally uploaded by Bahi P
El otro día miraba sin mucho interés la televisión cuando empezaron a hablar del mítico, fantástico y fuera de serie "Feng Shui" (inclusive una tipa lo pronunció como "fong chué" para dar la apariencia de estar más informada, así como todo mundo ahora dice "Beijing" en lugar de Pekin, pero bueno, cerremos el paréntsis y volvamos al punto), era una suerte de mesa redonda en la cual dos especialistas hablaban de todos los requisitos que debe tener una casa que esté construída y decorada de acuerdo a esta "milenaria ciencia".

(risas del público)

Luego procedieron a hacer una descripción de prohibiciones abundantes y de consejos útiles, por ejemplo, la puerta de tu casa no debe por ningún motivo tener esquinas, pues esto representa una flecha y las flechas cortan la energía. Quihubo. Después dijeron que uno podría poner espejos octagonales (ahí fue donde yo pensé que en todo caso un octágono tiene 8 flechas, porque cada lado forma un ángulo interior, si bien son flechas abiertas, también cortan la energía. ¿Qué no?

Cuando entré a trabajar a mi actual oficina, la mujer que tenía la oficina antes que yo era fanática del Fengh Shui, el escritorio estaba puesto en la posición más incómoda y que más te afectara la luz al momento de estar viendo la pantalla de la computadora, pero como por ningún motivo podías tener los pies dando hacia la puerta, pues OBVIO el monitor contra la ventana y de frente a la lámpara, para que mueras encandilado era la mejor solución. Adicionalmente, había una cantidad inusitada de papeles en desorden, sobras de galletitas y en la computadora todos los archivos estaban guardados con la primera linea del texto, así que tenías que abrir casi todos para saber de que se trataban, porque la primera línea suele ser "esta es una oficina" o "Pedro Navajas".

Como todo lo que suena a solución mágica, me tomo mis reservas para creerlo. No pienso que vaya a tener un mejor día en el trabajo porque afuera de mi casa hay un cuerpo de agua corriente que trae energía positiva. Soy una ferviente creyente sin embargo, que si no me tropiezo con la ropa sucia tirada en el suelo, al menos no empezaré el día corriendo de un lado a otro del cuarto histéricamente para saber donde dejé la bolsa, el celular o los calzones (para Ricks: a.k.a. pantaletas).

No hay razones sin embargo, para que la gente se fanatice y empiece a considerar mover la cama a la cocina o a tirarte mala vibra porque te gustan los cactos. Mi madre ama los cactos, los colecciona y amenaza con regalarme uno (porque escuchó que está científicamente comprobado que absorben la radiación del monitor de la compu). A mí no me gustan. Yo no tendría uno, pero no veo porque alguien a quien le gusten tenga que privarse de ellos.

La bronca es que es lo mismo para los amantes de las vibraciones del color, los fanáticos de la numerlogía y los seguidores infalibles de los horóscopos. Miren, de verdad, eso es pura charlatanería, lo sé porque en una época de mi vida me dio por querer aprender a leer la mano y a echar las cartas. Y me di cuenta de que sólo le dices a la gente lo que quiere escuchar y cosas obvias: hay un hombre en tu vida, hoy vas a ver a alguien que te tiene envidia, percibo un desequilibrio en tu energía (especialmente útil si le ves cara de angustia). Y ya.

No es posible que existan personas medianamente instruídas que crean que porque ponen su cama debajo de la ventana tienen mal sexo. Mejor practiquen mucho y pongan la cama donde se les dé la gana. Este post carece de orden y de flujos correctos de energía y tiene muchísimas flechas. Cuidado.

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