Bienvenidos al mes de agosto.
La semana pasada estuve de vacaciones. Fui a Cuitzeo, Michoacán. Tomé unas fotos maravillosas que no publicaré nunca porque mis dotes de fotógrafa equivalen a una concepción ambientalista mínima de poca iluminación y malos encuadres.
Durante las horas inmensas de carretera pensé en muchos temas profundos para postear, pero decidí que mi vida es bastante miserable como para plasmarla en la web.
Está bien, lo anterior fue un non-sense extremo.
Edith Márquez me causa estrés con su look anacrónico.
Eso tampoco tiene mucho sentido.
La noticia es que la perra que me gusta cuesta $6,000.00 pesos (Blue, no adoptaré, lo siento, mi ser materialista me impide ver a un perro moribundo y hambreado con cara de amor, pero a cambio prometo ... diablos, soy un pésimo ser humano) y todos en mi familia han puesto el grito en el cielo porque estoy dispuesta a gastar cantidades estratosféricas en un animal. Y recalcaron la palabra "animal" y la dijeron con cierto desdén. Luego describí con frenesí como la bañaría en el jacuzzi (al más puro estilo "Soy Leyenda") y la subiría en mi cama. Estoy "así" de que me corran de mi casa con todo y la perra, que por otro lado no compraré. ¡Ja!
Según la televisión el 70% de las mujeres en México tienen obesidad. Eso es 7 de cada 10. Lo chido del 7 es que como es número primo lo más que puedes llegar con esa estadística es decir "7 de cada 10" y te tienes que imaginar a 7 gorditas, a una vieja buenérrima y a dos anoréxicas. No sé si poner a las 7 gorditas en orden de estaturas o de gordura o de color de tez. Y no sé porque no hacen estadísticas más interesantes como "7 de cada 10 mexicanos tienen mugre en el dedo chiquito del pie". Sería interesante ver al presidente de la honorable república dar un banderazo para salir todos a limpiarse la mugre del pie.
E iniciaré mi dieta hoy. O encuantozmx80melaenvíe.
O tal vez vaya al nutriólogo y entonces me den algunas de esas pastillas intoxicantes que podré mezclar con mi antidepresivo de preferencia y bailaré sobre las azoteas rusas.
Tengo mucho que no lo hago.
Figurativamente al menos.
Bajaré 80 kilos y seré una gordita anoréxica. Supongo que seré una gordita anoréxica porque para bajar 80 kilos tendría que subir primero 75 kilos.
Y luego ya entergarme al frenesí desesperado de la que sabe que es flaquísima. Aunque según múltiples estudios las anoréxicas se sienten gordas.
Y las gordas se sientan frente al televisor a comer tostitos y a tomar sodas de dieta. Jijijiji.
Yo me siento frente a un ordenador tomando cantidades obscenas de agua y me lastimo los brazos nadando cada mañana. Mi profesor me atormenta con peticiones absurdas como "darás 8 vueltas dando dos brazadas menos en cada una". Es decir, su plan maestro es que baje de 36 brazadas a 20. ¿Alguien cree que pueda lograrlo? Yo no. Pero bueno. A él que se lo expliquen.
De nuevo mi post es larguísimo como la espera en la fila del baño.
Besitos fonkis.
4 comentarios:
Pero mi apellido no empieza por consonante ni se compone de 5 letras.
Si te fijas, ahí abajo dice que es requisito indispensable tener un apellido de 5 letras para lograrlo. Sniff.
Ok, ya leí el artículo y debo decir que sí nado viendo el piso de la alberca.
Mi mano no está completamente extendida cuando comienzo la brazada por debajo del agua.
Y doy 3 veces más brazadas que ese individuo por 25 mts. Jijiji.
Pls (onomatopeya del tronido de boca, también expresado como "mtch") no propuse que adoptaras un perrito moribundo y hambreado, los vivarachos y satisfechos también se adoptan!!! ;)
Pero, pero... bueno, investigaré si aquí en Zacazonapan de las Tunas Grandes hay donde adoptar perritos.
Besitos fonkis.
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