Hace un par de semanas recibí una oferta "que no podría rechazar". Lo maravilloso del pospretérito o condicional simple, es que al no cumplir la condición, la acción se anula. Podría no rechazarla, sin embargo la rechacé. Pienso que a cada cosa su tiempo y espero no estar en un par de años dándome de topes contra las paredes, pero considero que no es el momento. Y como en toda comedia, lo escencial es el timing.
Luego de pasar un educativo fin de semana viendo la televisión tengo aún un par de quejas sobre la situación general de las cosas. Borré un par de números de teléfono durante el fin de semana, porque considero que de todas formas no me deja nada positivo tenerlos. Llevaré la Julia al taller otra vez porque ahora parece que se comió un gato y cada que acelero hace un ruido atroz. Afortunadamente mi mecánico es más sordo que una piedra y cuando se la llevé el sábado me dijo "pues si quiere tráigamela luego, no se oye grave". Sí, dijo "no se oye". Cueris. Si muero estampada en un curva, no digan que no se los advertí. De todas formas mi codez es superior a mis fuerzas y esperaré pacientemente el día de pago antes de llevarla al taller, aunque ahora que la lluvia ha amainado (o más bien, desaparecido del todo) tal vez antes la lleve a lavar y aproveche para que le pongan agua con jabón a los limpiaparabrisas.
En un extraordinario mundo donde todo se puede poner de cabeza en cualquier instante respetaré el estatus quo aún y cuando haya conseguido que mi propia madre me corriera de la casa durante el fin de semana. Obviamente, reconocí mi parte de la culpa y todos tan felices. O casi. Recuerdo que hubo un tiempo mejor para todos: ya saben, cuando leía, era un 10% más feliz y podía hacer más de 35 abdominales. Pero... bueee.
Quizá a lo que voy es que hay que aprovechar las oportunidades, y decir "no" también es una oportunidad que se nos otorga. Ya sé, ya sé, que nadie está en este blog para ver algo críptico que no entienden, pero algún día les hablaré de porque he desistido de tener un perro, y de las conclusiones que saco de "La vida que se va" y "Vanilla Sky". I promise.
Yo sé que ustedes también han dicho que no. It's not better to be safe than sorry, yo lo sé, ustedes lo saben. Y digamos que el "no" es la posibilidad de lamentarlo.
PD. Este post no habla de situaciones sentimentales y/o amorosas, sino de una oferta laboral fuera de la ciudad. Gracias por su atención a este post. Quejas y sugerencias favor de dirigirlas a la PROFECO.
4 comentarios:
"amainar"...
Ese verbo siempre me ha parecido ligeramente pornográfico.
Ciertamente todos tenemos quejas acerca del estado general de las cosas; que bueno que las enuncias.
Saludos.
creo que en otro tiempo era entre un 5 y 25% mas feliz dependiendo del día y la hora (el calor de aca influye en eso).
Saludos.
Ah checa esto, el origen del primer grupo economico progresivo de la historia http://letrascaninas.blogspot.com/2008/05/behind-music-everchanging-sticky-prices.html
se que es autopromoción barata pero igual y te gusta.
el puro no, diría girondo,
Las "ofertas laborales" me causan hueco nervioso en el estómago. El cambio de vida de un día a otro me asusta... y ya lo he vivido muchas veces, pero le sigo temiendo, igual que a las arañas ja!
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