27.5.08

Post sin título.

Me levante y fui a la alberca contrario a mis incidentales deseos de quedarme en la cama mirando el siempre cambiante display de mi radio-reloj-despertador-teléfono. El día amaneció bastante nublado y con atisbos de tragedia, mi madre con la presión alta y mi cuarto infestado de mugre: uno sabe que el cuarto de uno está infestado de mugre cuando hay tanto polvo en él que la casa en construcción de enfrente ya se ha quedado sin arena y sus dueños están planeando un saqueo a la mencionada habitación. Habemus profe. Teníamos un par de meses en que nuestro maestro sólo iba los jueves y viernes, de modo que el resto de la semana los demás "instructores" nos miran con una mezcla de flojera y repulsión. Como el profe es nuevo se las ingenió para que nadáramos 350 metros menos pero que nos cansáramos como si hubiésemos nadado 1,500 más.

Cuando llego a mi oficina tengo que caminar del estacionamiento hacia la entrada mirando mi reflejo en una puerta de vidrio. Hoy especialmente me sentía fatal. De esos días en que sabes que ni despertándote en el cuerpo de Mónica Bellucci conseguirías verte aceptable, mucho menos en tus propias carnes. Vuelta a la izquierda y topo de frente con... individuo que me pidió el teléfono hace una semana para su colecta anual de números de celular, supongo. El momento fue más bien incómodo. En mi mente concentrada en el dolor muscular de la friega "natacional" de la mañana, y sin endorfinas (sus instructores físicos y Resse Whiterspoon mienten) alcancé a sentirme muy mal por que no me ha llamado. De modo que me fui directita a mi lugar para evitar el punto en que él o yo mencionamos que ya tenemos nuestros ambos números pero uno de nosotros aún no los ha utilizado.

El trabajo estará especialmente pesado de aquí al 8 de septiembre y según lo recuerdo de ahí hasta el 1 de diciembre. Afortundamente prometen un par de vacaciones a finales de julio.

No sé porque, pero me entró el aire depressor. Y no queríamos eso. De verdad. Las buenas noticias es que por fin se acaba "Corazón Salvaje" y volveré a dormir siesta después de comer en lugar de padecer con los desvaríos de Yolanda Vargas Dulche... o como se llame.

1 comentario:

Anónimo dijo...

..por eso hay días que es mejor no levantarse de la cama.


...como que no te ha hablado (a lo mejor no tiene crédito), si me pasas tu teléfono yo te prometo hablarte a todas horas (hasta a las 4 de la madrugada)