Pues se acerca la mítica cena de fin de año, este lo celebraremos en fancy hotel del centro de la ciudad, comiendo salmón, ensalada y otras cuestiones que la gente "hightona" gusta de comer en lugar de tamales y ponche. Yo en lo personal disfruto mucho más de los tamales y el ponche, pero ya sabrán que no es nada chic y mi madre no estaría dispuesta a tolerarlo. Ella es toda sofisticada. La envidio.
En cualquier caso, el año termina y uno debería poder ponerse a hacer alguna reflexión matona sobre lo que ha ocurrido este año. Se los voy a resumir:
Algunos sueños se cumplieron, otros no y un buen número de ellos se vio reducido a cenizas. Hubo gente que terminó sus carreras, maestrías, doctorados, y cursos de corte y confección. También hubo quien se ganó la lotería y otros que simple y sencillamente pasaron el año como cualquier año más. Un gran número de personas contrajeron matrimonio y como consecuencia de haber hecho lo mismo, otros tantos decidieron divorciarse. Brindamos por los logros de muchísimas personas que queremos y asistimos a varios funerales o bien, le dimos el pésame a gente que realmente queríamos por la pérdida irreparable de sus madres, padres o hijos. Finalmente, a eso nos reducimos en el viaje que iniciamos hacia la eternidad.
Así que no fue diferente a otros años. Y no importa, porque tenemos otro por delante: nuevecito "de paquete". Con todos sus días por estrenarse y nuevos amaneceres por vislumbrar. Cierto es que cada día es un nuevo comienzo, pero los ritos nos permiten hacer una pausa para recordarlo y celebrar. Si uno celebrara el año nuevo cada noche y mañana, terminaría seguramente con afiliación permanente a AA y sin trabajo. Así que por convención lo ponemos el 31 de diciembre y aprovechamos para cambiarle la nomenclatura a nuestros amaneceres.
¿Qué quiero para el siguiente año? Que recuperemos los peces voladores, la sonrisa, la capacidad de querer ser un niño cuando seamos grandes, de sorprendernos por las cosas pequeñitas y no dejarnos impresionar por aquellas que son artificialmente grandes.
Mis propósitos para el 2008:
1. Tomar más martinis.What about you?
2. Terminar de ponerle todas las portadas al iTunes.
3. Leer todos los libros de Harry Potter.
4. No tener novio/amante/freelance/whatever.
5. Nadar 2 kilómetros diarios.
6. Contratar cable.
7. Hacerle el mix CD a LA amiga.
8. Ir a las barrancas del Cobre.
5 comentarios:
So las cosas se salieron de camino... creo que es la mejor epoca para replantear cursos y objetivos.
Yo no hago propositos por que al final se vuelve una lista de cosas que me atormentan por no haber hecho jajaja...
Pero creo que concuerdo en un proposito contigo:
Contratar cable...
NOOO no contraten cable es de lo peor...o al menos yo recuerdo que conmigo era una porqueria....
... a ver que tantos propositos esta vez si cumplo :-p
Hola!
Feliz Año!
Aún no he hecho "propósitos" y a lo mejor no los haga, no sé, es que me pongo poco realista :-P
¿las cosas se salieron de camino?
Sleeping Weasel: el problema es que en Zacatecas la televisión abierta incluye UNICAMENTE el canal de las estrellas, canal cinco, tv azteca y tv trece y galavisión.
Y ya he visto todas las películas del santo.
¡Feliz año denise! Igual puedes proponerte algo que sí cumplirás, como no dejar de fumar o no hacer ejercicio. La verdad es un convencionalistmo, lo que no lo hace necesariamente malo.
si las cosas.... error de dedo ¬¬... estaba siendo reflexivo y no revise 2 veces el mensaje jaja
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