16.10.06

Feria del Libro y el Cemento y el Halloween y la Herbolaria

Primero, no importa de que se trate el juicio final, estoy segura de que habrá lluvia, será miserable y comenzará en Monterrey. Todo el fin de semana nos lloviznó, como para hacer patente que ALGUNAS vidas son menos dignas de buen clima que otras. Regios, ni lo intenten, algo deben tener los dioses en su contra.

En cuanto a los foráneos, lo asumimos como parte del exilio involuntario.

Ya que la vida se tornaba miserable, mis antenitas de vinil comenzaron a vibrar ya que el sábado se inaguró la feria del libro (caras de concupiscencia) y decidí ir a gastar el dinero que no tengo en libros que ya he leído. Ya desde ahí pintaba un poco mal, porque llovía, no había lugar, el tráfico era infernal y todo señalaba que el apocalipsis comenzaría en cualquier momento, en especial porque todos a nuestro alrededor tenían playeras de Nájera (que jugaba ese día en la Arena). Bajamos y entre charcos llegamos a la puerta de acceso posterior de Cintermex. Primero yo me metí como conejo espantado a la primera puerta que dijera "bienvenidos" sólo para quedarme patidifusa al encontrar polvo de nopal para preparar malteadas, tofú orgánico y algunas otra obscenidades que no es necesario repetir. Salí consternada a enfretarme a mis acompañantes que estaban destornillados de risa y señalaban el letrero de tres metros que decía "1era Expo 100% Natural".

Seguimos caminando para encontrarnos finalmente con montones de stands de la cementera más grande del mundo (supongo, porque como invitado ESPECIAL de una feria del Libro seguramente publicas, tienes un gran acervo cultural o mucho billete). Después de enterarme que (según fuentes menos distraídas que yo) en el stand de Alfaguara venden libros de esoterismo y Feng Shui - gracias Santillana - y sufrir un colapso nervioso doble, traté de comprar libros. Lo cual me fue imposible porque en NINGÚN stand había terminales. Y ya se imaginan las filas del cajero. Que además no es de mi banco.

Digo, no esperaba encontrarme el último libro de Kundera o una edición en pasta dura de Los Testamentos Traicionados, ni siquiera busqué la autobiografía tan polémica de Grass. Pero esperaba poder comprar al menos un libro y no unas miserables post-its.

Editoriales que sólo tienen locación en el DF y que vienen tenían vendedores frustrados por su incapacidad de concretar ventas. Ni modo de decir "lléveselos y mañana me los paga", ¿verdad? Y algunos, reaccionarios que nos sentimos traicionados por haber convertido la feria en un lugar donde NO se pueden comprar libros pero si ver comerciales gigantescos de cemento.

2 comentarios:

Jano dijo...

Hola. Soy el Webmaster de la FILMTY. El problema de cajeros siempre ha sido constante, y aunque a traves de los años han puesto mas cajeros... hoy hay 3: uno en el Oxxo, otro en Banorte, otro en la arcada entre la entrada de Sala A y B, o sea, en frente del Oxxo.

El problema es que no hemos podido conseguir interesar a bancos para colocar cajeros temporales. Tambien, el tener o no terminal para aceptar tarjeta es decision de cada expositor, muchos deciden no contratarla por el costo, aunque en mi opinion personal deberian hacerlo por beneficio de ellos y del publico. Pasaré tu comentario a los organizadores para ver si--idealmente--el sencillamente participar en la Feria con mas de N stands requiere la contratacion forzosa de una terminal, o incluirla en el precio de contratacion... no lo se =)

Unknown dijo...

No sería totalmente mala idea obligarlos a contratar terminales, pero mi queja más que nada va porque es horrible que te pasen la tarjeta 5 veces en tres diferentes stands (Oceano, Santillana y Mondadori) y que no puedas comprar libros porque o la terminal no sirve, o no la contrataron a tiempo o no hay comunicación con el banco.

No estaría mal que fuera requisito que tuvieran terminal, así como tampoco que los bancos en México se comprometieran a dar un buen servicio. Pero ese sería un tema para otra queja. La mía es que la pasé fatal en un evento que espero todo el año.