Ejem, clarificando, para los que les interesa y para los que no. El día viernes cumplí 28 años. Los 28 años, como los 17 son una edad de transición. No porque hayas terminado finalmente con algún requisito de tu vida diaria, como la escuela, el matrimonio o empezado a vivir en una nueva ciudad. Eso es circunstancial. Yo hablo de las transión entre una desilusión y otra. Lo cual no es necesariamente malo y se reduce a componentes culturales.
Por ejemplo, a los 10 años, te das cuenta de que si no te has quedado huérfano, posiblemente no tengas que vivir las aventuras de Tom Sawyer, o de Oliver Twist. Lo cual no es tan malo, porque francamente la literatura de esas épocas se basaba en hacerle pasar unas cosas horribles a los personajes antes de encontrar una pretendida y muy mal entendida felicidad. El siguiente límite de edad eran los 16 años, en que se supone, de acuerdo a todos los cuentos de hadas, que debería aparecer mágicamente un hada madrina, abuela reina, padre perdido o todos los anteriores, para decirnos que en realidad éramos princesas. Cumples los 17 años a sabiendas de que tu cuarto tiene que dejar atrás y para siempre el color rosa. Ahora que he cumplido 28 y no morí por sobredosis de drogas en algún cuarto de hotel en Europa, sé que no seré rockstar.
Todavía no estoy muy convencida de que no haber muerto de sobredosis haya sido una decisión acertada, pero tendré que vivir (sic) con las consecuencias. Y no hay consecuencia más funesta que la vida. No puedes escapar. Y no, no hablo de posiciones moralistas suicidas. Como algunos de ustedes lo sospechan, yo tengo mis muchas reservas sobre el juicio final y el peso de nuestras almas y acciones, de modo que me parece funesto no poder dejar de vivir sin dejar de ser uno. Existes sólo mientras sigas con vida.
La única solución posible al problema de vivir, es al menos decidir como hacerlo. Ya que no fuiste protagonista de musical, rockstar o princesa, al menos podrías buscarte un montón de aspiraciones medianamente aceptables y dedicar tu tiempo a sonreírles. En los estudios de género, violencia y derechos humanos se le llama empoderamiento. La palabra "empoderamiento" me parece rebuscada y falsa. Me suena a "sospechosismo". Es una castellanización muy mal lograda del anglo y muy sofisticado "empowerment". Pero es chida. Significa decidir sobre tu vida. Y es el mejor regalo que te puedes hacer. Los 28 son una buena edad, porque te sitúan en una transición, donde te alejas de las vidas míticas, de las vidas de los ídolos y te sumerjes en la tuya. Besitos.
5 comentarios:
28 añitos.... estas en la edad donde ya dejas de ser una niña y eres toda una mujer.
donde todas tus ideas son mas enfocadas y no tonterias.
felicidades mujer
Uy, cosita, eres Cáncer?!?
Será que todas tenemos que ser así de... drama queens?
A los 28 te das cuenta que no serás rockstar.
A los 29 que no existen personas a tu alrededor a quieres quisieras parecerte (el ocaso de los ídolos, yo lo llamo así)
A los 30 me di cuenta que no tiene nada de malo haber nacido para NO ser madre de nadie.
no quiero cumplir 31, me dan miedo mis conclusiones
De todas maneras, felices conclusiones =)
Uooorale, nunca lo había visto así. Ahora tienes muchos años para vivir lo que decidas.
Yo por lo tanto trataré de morir de una sobredosis en algún hotel.
Saludos.
Bueno no, porque por supuesto aún tengo algunos paradigmas que romper, como pasar por la crisis del ocaso de los ídolos y de darme cuenta no de que está chido no ser la madre de alguien, sino al cumplir 36 años te das cuenta de que nunca serás una soccer mom.
Sí, mi siguiente etapa de la vida será tratar de convertirme (infructuosamente) en soccer mom.
Luego vendrá la etapa de poeta maldita viviendo en una sucia buardhilla humedecida de París y por último en meretriz y espía de guerra.
Todo eso??? tengo poco más de 4 meses para disfrutar antes de tan conduntende transición 0_0
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