20.10.07

El infeliz

Todos conocemos a un infeliz, obviamente, esto va más allá del infeliz de las telenovelas... el infeliz común, el pobre diablo, ese al que todo le sale mal. Y como este no es un blog de autoayuda, yo les digo: "alejaos del infeliz porque es un desperdicio de tiempo y buena voluntad hablar con él".

¿Qué pasa con el infeliz? Pues nada. Ese es básicamente el problema. No estamos hablando de alguien que sufre en la vida, que tiene mala suerte o que ha padecido alguna u otra forma de discriminación. Oh, no, claro que no. Nuestro infeliz lo tiene todo, o al menos no le falta gran cosa: tiene un buen trabajo, una familia que absurdamente se preocupa por su felicidad, amigos que le rehúyen sí, pero están ahí cuando necesita desquitar su pequeña rabia contra la humanidad. Inclusive, puede que hasta tenga una pareja que daría la vida por el y bastantes artilugios tecnológicos que hagan su vida más llevadera: a saber, consolas de videojuegos, televisores gigantescos, un automóvil bastante decente (y deportivo) o millones de zapatos y collares.

Corolario: los videojuegos son a los hombres, como los zapatos a las mujeres.

El problema con el infeliz, es que es ... infeliz - caras de asombro -, y nadie puede remediarlo. Su jefe es una persona horrible que siempre lo maltrata, sus padres no lo entienden, sus amigos lo traicionan, su pareja es una especie de ogro/bruja que lo hace padecer cada instante de su miserable vida. Sufre porque va a rentar una película y no está disponible, porque el tráfico es terrible, porque esta nublado, porque las plantas son verdes, por la inflación, por la devaluación, por la polución, por la gente fresa, por la gente naca, por los wannabes, por los pobres, por los equis, sufre porque a DNY le gustan las ranas, porque en la mañana hacía frío, porque a medio día hace calor, porque las noches son obscuras y por lo que come el vecino.

El problema con esta personita, es que lo saludas e invariablemente logra monopolizar la conversación para llegar a la enumeración exhaustiva de porque su vida apesta.

Lo peor es que tú sabes que su vida no apesta. Y le quisieras decir, pero sería otra hora más de quejas sobre porque SÍ apesta. De modo que muchas veces terminas diciéndole: "sí, de hecho, deberías cambiarte de ciudad, o de país, aquí nadie te entiende y sólo sufrirás". Lo que uno quiere decir en realidad es "sería tan lindo no volver a verte jamás, jamás, jamás, jamás..." y salir corriendo en zig-zag, dándole así razones para que atormente a otro mortal con su profunda, arraigada y merecida infelicidad.

Besitos fonkis y feliz sabadrink.

6 comentarios:

Dave dijo...

No sé a quién me recuerda tu escrito, estoy muy seguro de que lo conozco muy bien, pero no logro recordarlo.

Zyanya dijo...

Ohhh conozco a varios infelices, que flojera de vida...prefiero los sabadrinks...


Salud Dre!!!

Anónimo dijo...

¡Está pocamadre el diseño del blog!

Unknown dijo...

nameless/endless seguramente es mejor no recorarla.

Zyanya: yo también =)

zmx80 jaja, gracias... me lo volé de por ahí.

butterposa dijo...

Ah al igual que Dave... me recuerda a alguien... igual trato de ya no pensar en él.... saluditos Dre. bella....

Anónimo dijo...

...pues yo los conozco como EMOS.
Lo peor de todo es que como son infelices quieren que todo el mundo lo sea